La diputada nacional por Córdoba analizó la interna del peronismo, cuestionó el centralismo de la política bonaerense y planteó la necesidad de construir una nueva síntesis que combine desarrollo económico, justicia social y una mirada federal.
La diputada nacional por Córdoba Natalia de la Sota analizó el escenario político del peronismo y planteó la necesidad de construir una alternativa que trascienda las disputas internas y las miradas concentradas en la provincia de Buenos Aires. En Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), la dirigente habló sobre el futuro del peronismo, el vínculo entre el interior y el AMBA y la necesidad de elaborar un nuevo programa de gobierno.
Hija del exgobernador José Manuel de la Sota, Natalia de la Sota también se refirió a su salida del espacio político que había sido como su “casa” y a sus diferencias con el actual Gobierno de Córdoba. Además, reivindicó el modelo de gestión de su padre y destacó la combinación entre desarrollo económico, capitalismo y justicia social como una posible referencia para pensar la Argentina del futuro.
Natalia de la Sota es dirigente política que se desempeña como diputada nacional por la provincia de Córdoba desde diciembre de 2021, cargo que renovó hasta diciembre de 2029. Lidera y preside su propio monobloque en la Cámara de Diputados, denominado Defendamos Córdoba. Anteriormente ejerció como legisladora provincial en la Legislatura de Córdoba entre 2019 y 2021.
Muy buenos días, Natalia. Muchas gracias por estar acá. A lo largo de mi carrera periodística, ya de décadas, he escuchado repetidamente que Córdoba anticipa, que anticipó en sus momentos con el Cordobazo, que anticipó hasta cercanamente el triunfo de Macri, que anticipa todo. ¿Qué está anticipándonos Córdoba de lo que está pasando en el mapa político general de la Argentina?
Bueno, anticipa y quizás también va marcando algunos factores importantes. Bueno, a ver, Córdoba está viviendo la misma situación que está viviendo el país, Jorge. Estamos en una situación muy difícil. Imaginate que Córdoba es una provincia industrial y hoy todo su cordón industrial está trabajando al 40% de su capacidad instalada. Números iguales a la pandemia. Digo, para que tengamos claro la dimensión, lo que significa. Estamos con niveles de desempleo importantes. Estamos, porque aparte de ser un centro industrial, digo Córdoba porque siempre hablamos de la Córdoba productiva. Y lo claramente, pero Córdoba tiene jubilados, Córdoba tiene discapacidad. Córdoba tiene maestros, tiene universidades, digamos. Estamos sufriendo. Lo mismo que sufre el país en este modelo social, económico y político y hasta filosófico. Te diría que Javier Milei ha instalado o quiere instalar en la sociedad, esta batalla cultural y su modelo, que es muy claro: un modelo de transferencia de recursos, un modelo de ajuste a las masas. Estos modelos que son para unos pocos, dejando afuera una gran parte de la sociedad Y entre ellos, además, los sectores más vulnerables, más necesitados. Por eso creo que Córdoba marca también, si bien es una provincia que sostiene cierto apoyo al Gobierno nacional, los números y la expectativa van cayendo, y se marcan claramente las encuestas y los estudios que se hacen. Hay una decepción con el Gobierno nacional. Hay gente que ha votado con esperanza, Jorge. La gente votó ilusionada y yo la entiendo. Claramente, yo no voté este gobierno, pero quién ha votado, ha votado esperanzado y creo que eso se va perdiendo. Hay que estar muy atento a lo que la gente, la sociedad, nos va pidiendo, nos va diciendo. Y esto evidentemente ya lo han descartado, te diría, no es una opción hoy, o por lo menos no están sintiendo que les haga bien.
¿Vos decís que Córdoba va a votar muy diferente en 2027 a La Libertad Avanza de lo que votó en 2023 y 2025?
No me animo a decir tan diferente, me animo a decir que por lo menos diferente. Todo va a depender también de cómo Córdoba y cómo el país, de lo que seamos capaces de armar y de construir para el año que viene quienes somos oposición, quienes pensamos en otro modelo económico, social.
A ver, vayamos ahí. Recién estábamos con un jurista que planteaba la posibilidad de la revisión del fallo de Cristina Kirchner. De cualquier forma, desde el punto de vista práctico y funcional, nada parece posible ante el calendario electoral de 2027. Es una discusión que va a trascender las elecciones. Paralelamente, tenemos un enfrentamiento entre el sector que representa más cercano al expresidente y el candidato hasta ahora más visible, que es el gobernador de Buenos Aires. Y la creación de una tercera alternativa, un peronismo... nosotros ayer lo llamamos “las nuevas canciones del tercer peronismo”. Me gustaría tu propio balance de cómo ves la interna del peronismo y de la posición en su conjunto.
Mirá, por ahí nos cuesta a quienes somos del interior hablar de la interna, que tiene más que ver con la provincia de Buenos Aires. Si bien es, por supuesto, una interna que habla del PJ a nivel nacional, pero creo que hay mucho más, además de esto, que claramente son sectores distintos y lo sabemos mucho más en el interior. Tenemos muchos hombres, muchas mujeres, mucho para aportar y ese poco también es mi intención. Aportar esa mirada del interior, aportar esas formas que tenemos. Esas necesidades que son distintas a la provincia de Buenos Aires, o al AMBA o a lo que se ve desde Capital. Eso parece que es interesante. Tenemos mucho para aportar. Creo, además, Jorge, que lo que estamos necesitando es que, que lo vuelvo a esto que te decía, que la sociedad, yo siento que de alguna manera nos ha abierto la puerta y la ventana de su casa y nos dice: “Bueno, ¿y qué? ¿Qué hay? ¿Qué ofrecen?”. Lo que tenemos es que ofrecer realmente una propuesta de programa y de modelo de país económico, social. Como te decía, no se trata de una fórmula exitosa que claramente ojalá se logre. Y hay que lograr esa nueva síntesis y esa nueva síntesis es un peronismo y afines, con un programa de gobierno, con mirada al futuro, un peronismo moderno del siglo XXI, sin perder nuestra esencia. Claramente.
Yo escucho eso e inmediatamente digo: bueno, casualmente los dos sectores en disputa, que son la expresidenta y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, ambos son bonaerenses. Entonces, parece una discusión bonaerense. Podríamos decir que este tercer peronismo, que tiene componentes también bonaerenses y de la Ciudad de Buenos Aires, una de las particularidades que tiene no es simplemente no quedar atrapado en “Cristina Kirchner o Kicillof”, sino, además de eso, trascender la provincia de Buenos Aires, el ambacentrismo, para decir de alguna manera.
Sí, que uno, cuando lo digo, después digo: “No se me enojen los porteños o los del AMBA, no es intención de confrontar”, pero hay una realidad. La mirada que se tiene del interior desde el AMBA por ahí es distorsionada, no se conoce o no se tiene. Hay mucho que poder aportar desde las provincias productivas, desde el interior en general. Mucha cosa que, a lo mejor, acá se ve como soluciones y no lo son. Realidades que no llegan a interpretarse de manera. Por eso creo que hay que sumar, y esta nueva síntesis que te digo, Jorge, creo que tiene que ser eso. Lograrla, por supuesto, va quizás a ser difícil, pero para eso tenemos las PASO, para dirimir las diferencias. Pero tenemos que pensar en un programa de gobierno en serio para saber qué vamos a hacer después de que ganemos la elección. Que no nos pase lo que ya nos pasó, que la idea era ganar una elección y...
Natalia, yo conocí a tu padre. Me tocó entrevistarlo previo al acuerdo que hizo con Sergio Massa y luego después. Conozco las complejidades de aquello. Y mi pregunta es: ¿cómo sigue tu relación histórica a través de la familia con Massa y cómo se implica eso en que, casualmente, De la Sota, tu padre, fue el que inició el cordobesismo, que te encuentres vos hoy en la oposición del cordobesismo o lo que sería el oficialismo del Partido Peronista cordobés?
Bueno, con Sergio tengo claramente una buena relación. Estoy en contacto, conversamos, por aquella relación con mi padre y porque, bueno, después hemos compartido en el Congreso en su momento y muchas veces charlamos y estamos en contacto. Respecto al cordobesismo, yo creo que en su momento fue una manera de expresar que Córdoba reclamaba, que había un Gobierno de Córdoba que reclamaba realmente por cuestiones que sentíamos que el Gobierno nacional, en su momento, bueno, teníamos ciertos desacuerdos, ciertos desencuentros, fue una marca.
Ahora, yo no siento que sea lo mismo hoy, y lo voy a explicar de esta manera. Yo me fui de lo que fue mi casa, Jorge, lo que fue Unión por Córdoba, que mi padre creó, Hacemos por Córdoba. Luego, esa era mi casa política, mi escuela política. De la Sota fue mi maestro político, más allá de ser mi padre. Pero, claro, esto fue cambiando. Los posicionamientos, los criterios políticos, las maneras de expresar lo que los cordobeses querían fueron cambiando y la verdad es que se ha alejado de lo que yo entiendo que fue el origen de Unión por Córdoba. Este Gobierno, por ejemplo, de hoy, del gobernador de Córdoba. ¿Y dónde se expresa? Y se expresa en su relación con el Gobierno nacional. Desde el día uno que Milei asumió, yo entendía y creí que entendíamos todos que era muy difícil acompañar ciertas iniciativas. Por ejemplo, la Ley Bases, que fue la madre de muchas de las cosas que vienen sucediendo, de los ajustes, los financiamientos, etcétera, y así muchas otras medidas.
Yo notaba que los diputados, y claramente de Córdoba, que respondían al gobernador, apoyaban y acompañaban, esa brecha se fue agrandando cada vez más. Por eso decido irme. En realidad, creo que yo no me fui, los que se corrieron fueron los otros. Pero, bueno, volver a defender lo que yo creía del peronismo, de lo que creo que teníamos que hacer los diputados, era defender a la sociedad allí, en el Congreso de la Nación.
¿Podríamos decir que también el gobernador anterior, con el caso de Schiaretti, en la relación con el Gobierno nacional de Macri?
Bueno, claro, por eso digo, fue variando la situación. En su momento, Schiaretti trabajó para que Macri sea presidente en la última elección.
No hacía este racconto para preguntarte, pero bueno, me imagino. Trato de colocarme en los zapatos de los políticos cordobeses: decir, bueno, pero Córdoba votó muy mayoritariamente por Macri y después muy mayoritariamente por Milei. Es decir, los propios cordobeses, no el Gobierno de Córdoba. Creo que queda claro que nosotros, en particular, esta empresa no tiene ninguna simpatía por Milei. No obstante eso, reconocerle su legalidad democrática y la enorme cantidad de cordobeses que, en mayor proporción que el resto del país, votaron a favor de él. Debe ser difícil.
Es muy difícil y fue una decisión. Yo tomé la decisión de ser opositora a Milei, decirlo con firmeza y trabajar para eso, con una Córdoba que había votado: el 75% de los cordobeses lo había votado a Milei. Pero eso no me convencía de que era bueno Milei, ¿no?. La política tenga que tener también volver a la coherencia, ¿no? Y a las posiciones claras. Bueno, que haya ganado Milei en Córdoba y que mucha gente haya tenido esa expectativa, no me hace a mí…
¿Qué te decía tu padre cuando le tocaba esa situación de que, a lo mejor, gobernaba Córdoba y el Gobierno nacional, que había sido apoyado por amplia mayoría con votos en Córdoba, tomaba decisiones que, a su juicio, eran contrarias para los intereses?
Pero discutía. Así fue como tuvieron esos distintos desencuentros, como hablábamos. Digo, se defendía y defendía. A ver, apoyaba en este caso las cosas, estoy hablando en ese momento, que podían ser buenas, pero cuando este Gobierno nacional tenía algún desencuentro o alguna cuestión que a Córdoba realmente no le beneficiaba, bueno, se paraba y defendía. Qué es lo que le pido gobierno de Córdoba. Lo voy a decir así, Jorge. A ver, el sector de la discapacidad está absolutamente maltratado en todo el país, en Córdoba también. Por eso, además, nosotros hicimos una denuncia al ministro de Salud hace poco, a través de un amparo que había salido en el Juzgado Federal N° 3, a favor de los beneficiarios de PAMI-Incluir Salud, porque el Gobierno nacional no paga las prestaciones. Así de simple. ¿Y esto qué significa? Que una persona, a lo mejor, organizada, con una discapacidad, tiene que esperar tres días para el cambio de un pañal, por ejemplo. Digo, para que entendamos de qué se trata.
Me cuenta en el caso del PAMI, por ejemplo, que personas han cerrado en el interior de Córdoba el Gobierno nacional, ha cerrado institutos que luego las personas, para hacer un análisis, tienen que recorrer 180 kilómetros.
Sí, claro. Para pedir un turno. Y te agrego a esto, para que veamos la dimensión...
Hay problemas de orden nacional, ¿no?
Claro que sí, claro que sí. Digo, estas cosas hay que defenderlas. Y te hago otro comentario que me parece importante en relación a esto de los adultos mayores, que ya sabemos lo que están sufriendo y, además, lo que significa, que la atención de una obra social y la contención que tiene que estar se retire, se desfinancie. Esto complica la vida de todo el mundo. Hago un paréntesis, me parece importante. También hemos presentado un proyecto de asistencia humana a los adultos mayores en materia digital, de trámite. Si tenés que ir a sacar o hacer un trámite a un servicio público, si tenés que sacar un turno en PAMI, todo es con una pantalla. Vos imaginate que, a lo mejor, personas de 90 años o que viven lejos, que no saben manejar, es un trastorno. Entonces, estamos complicándole la vida a la gente. Me parece mucho.
Voy a hacer una pregunta típica de ciencias sociales, que es la única que no tiene laboratorios donde mezclar tubitos. Entonces, la única manera que las ciencias sociales tienen es construir contrafácticos y hacer análisis teóricos. Me voy más atrás. Tu padre era uno de los candidatos presidenciales en 2003, cuando ganó Néstor Kirchner. Me lo acuerdo bien a Duhalde tratando de buscar a ver quién le podía ganar a Menem. Y uno de los candidatos era tu padre. Además, él tiene un conocimiento de Brasil muy marcado y la primera imagen que me viene a mí de Córdoba es con Brasil y con Lula y con ese progresismo desarrollista, capitalista y al mismo tiempo social. ¿Cómo hubiera sido la Argentina si, en lugar de Néstor Kirchner, hubiera sido electo tu papá? ¿Qué hubiera sido diferente?
No lo sé. Es difícil verlo. Yo creo que…
¿Qué lo diferenciaba de Néstor Kirchner?
No creo que tenía una mirada muy… No, no sé, no sé las diferencias. También se entendían con Néstor Kirchner, no peleaban y después se reconciliaban. Te podían discutir de política interesantemente. Yo veo Córdoba, Jorge. Yo veo Córdoba y veo esta posibilidad que tuvo el gobierno de José Manuel de la Sota y este talento de, de alguna manera, transformar. A ver, pensemos esto que Milei nos habla del déficit cero como la gran novedad. De la Sota lo tenía al equilibrio fiscal, y lo hizo bajando el 30% de los impuestos e implementando programas importantes como el Primer Paso, que es la posibilidad de que los jóvenes terminen el secundario y consigan un trabajo, articulando con el sector privado; el Boleto Educativo Gratuito, es decir, todos los alumnos, todos los docentes y quienes trabajan en las instituciones educativas viajan gratis. Quiero decir, tenía una mirada muy clara sobre un Estado responsable, solidario, pero al mismo tiempo articulando con el sector privado todo lo que se pudiera para el fin que tiene toda autoridad, todo político, todo funcionario.
Podría decir lo siguiente: si hay una característica que uno encuentra allí en De la Sota y, por lo menos desde mi perspectiva, incluso con varios de sus continuadores, y que representa el espíritu de Córdoba, que la ha hecho tan exitosa como modelo a nivel argentino, es que combina... Hay una frase del filósofo Nozick que dice que “riqueza es diversidad en armonía” y que entonces Córdoba combina bajar los impuestos y, al mismo tiempo, generó programas sociales. Es decir, no hay una ideología fanática en ninguno de los sentidos.
No, no la hubo, pero sí hubo una cuestión muy clara. La justicia social como valor universal.
Pero al mismo tiempo el desarrollo económico, al mismo tiempo el capitalismo. Creo que allí quizás haya un faro para la Argentina del futuro en esa combinación equilibrada y que lo que nos encontramos es un cierto desequilibrio en el kirchnerismo, por un lado, por lo menos desde mi perspectiva, y en el mileísmo, por el otro. Y que Córdoba representa una especie de síntesis ahí en el centro del país, diría, no solo de centro geográfico, sino de centro ideológico, ¿no?
Sí, es una manera de equilibrar lo que el mundo de alguna manera nos exige, que es estar conectados con el mundo. Yo creo que Brasil es un buen ejemplo de eso. Como Lula y todo el PT, digamos, y la izquierda progresista pudo entender de qué manera…
Lula es el más cordobés de los extranjeros.
Sí.
Natalia, no sé, la forma de cerrar esta entrevista sería decirte mi admiración por Córdoba, de los "pituquitos" de la Recoleta a la gran Córdoba. Muchísimas gracias por esta entrevista.
(risas) Gracias a vos.
Fuente: Perfil

