El hombre de 43 años fue trasladado ayer al Juzgado de Instrucción Tres de Posadas, donde fue imputado por los hechos. Dijo que no tiene nada que ver. Esperan por las pericias genéticas
El sospechoso de 43 años acusado de abusar a una joven de 19 años en una vivienda deshabitada sobre la avenida Lavalle de Posadas aseguró ante la Justicia que no tiene nada que ver con el hecho, consignaron a El Territorio fuentes con acceso al expediente.
Su breve declaración ocurrió ayer a la mañana ante las autoridades del Juzgado de Instrucción Tres, en el marco de la audiencia de declaración indagatoria. Allí, después de designar abogado defensor, el hombre escuchó formalmente las acusaciones en su contra y se lo imputó por el hecho.
La medida estaba pactada para el viernes, pero por cuestiones logísticas se postergó. Por ahora, el implicado seguirá detenido a la espera de determinaciones de la Justicia sobre su futuro.
Sólo el avance de la investigación y la incorporación de pruebas van a determinar su situación procesal.
Como viene informando este medio, hasta ahora el principal elemento que tiene la instrucción contra el implicado es la rueda de reconocimiento en la que participó el jueves. Como informó en la víspera este medio, fue señalado por la denunciante luego de ser detenido en el microcentro posadeño.
Según detallaron fuentes policiales, el hombre fue aprehendido en las intersección de las calles Junín y La Rioja por efectivos de la División de Investigaciones, quienes estaban haciendo tareas de patrullajes e investigadores en relación de diferentes delitos contra la propiedad en la ciudad capital.
Se dijo que notaron actitudes sospechosas y que al tratar de identificarlo no contaba con documentación y no pudo justificar su presencia en el lugar, por lo que fue demorado. Luego, debido a que cumplía con las características físicas plasmadas en el identikit de la causa -realizado en base a las declaraciones de la víctima- fue trasladado a la ronda de reconocimiento.
Es decir, una detención azarosa que terminó con un elemento de prueba de peso, aunque hay actores del proceso que dudan de este relato.
De todas formas, como se dijo, la prueba excluyente será el cotejo genético. Al detenido, como pasó con el otro demorado en el caso que luego fue liberado, la semana entrante le van a extraer muestras que serán comparadas con los rastros que dejó el abusador.
Investigación
El hecho investigado ocurrió en la madrugada del sábado 16 de octubre. Según la denuncia, la joven volvía de un boliche bailable hasta que un desconocido, cuchillo en mano, la abordó por detrás. Quiso resistirse, pero luego de un forcejeo terminó con la mano cortada y accedió a acompañar al desconocido que la sujetó y le dijo que iba a ser peor si intentaba algo.
A la fuerza fue llevada hasta una casa abandonada en cercanías de la avenida Lavalle y su intersección con Florencio Sánchez, donde el agresor concretó el ultraje. En un descuido, ella pudo escapar por la ventana y correr con todas sus fuerzas para ponerse a salvo.
La víctima hizo la presentación con su madre ante la Comisaría de la Mujer en el centro posadeño y desde entonces autoridades judiciales y policiales están abocadas a la investigación.
Todo indica que el depravado actuó con premeditación. Sólo una persona que conoce el lugar sabría que la casa estaba abandonada, pero además en el lugar había solamente un elemento: un colchón en el piso.
El relato de la joven es muy claro y coincidente con la escena. Apenas entraron al lugar el hombre la arrojó y concretó el ultraje. Luego, en el momento en que se acomodaba las prendas, la víctima vio su oportunidad de huir y ganar la calle. Fue también ahí que, por primera vez, pudo verle la cara.
Las primeras medidas del juez Fernando Verón fueron el recorrido por la zona para el relevamiento de las cámaras de seguridad, recorrido por el cual aún no se han informado novedades.
Pero paralelamente a esto, y casi como una medida protocolar, también se ordenó que los rastros del agresor sexual sean cotejados con el material genético de otras causas. Como informó este medio, debido al modus operandi, pesó la hipótesis de que podría tratarse del abusador serial que mató a Lucía Maidana y ultrajó a otras tres universitarias.
Esta medida, dijeron las fuentes, podría demorarse varias semanas más.
Por Carlos Manuel Cardozo-El Territorio

