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¿Qué se sabe del secuestro de un militar de la Legión Extranjera francesa en Colombia?

Según un informe del Ejército de Colombia, al que tuvo acceso la agencia de noticias AFP, se trata de un cabo identificado como José Olger Melo Charry, de doble nacionalidad: colombiana y francesa, perteneciente al cuerpo militar de élite de la nación europea. El hombre fue secuestrado a inicios de agosto, por un grupo de disidencias de las FARC, según la misma fuente, mientras se encontraba de visita en su país de origen. El caso pone en relieve el fortalecimiento de los grupos armados al margen de la ley, pese al Acuerdo de Paz con esa extinta guerrilla en 2016, y el desafío de seguridad para el nuevo Gobierno.

Lo que parecía ser una placentera visita a su país de origen se convirtió en un secuestro.

Aunque su rapto tuvo lugar a principios de agosto, el día 6 según indicó un informe de la institución castrense colombiana citado por la agencia de noticias francesa AFP, su desaparición se dio a conocer públicamente el 27 de agosto, cuando comenzaron a trascender los detalles del caso.

¿Cómo se produjo el secuestro?

En medio de los densos paisajes de la cordillera Occidental, donde la vegetación se extiende junto a las riberas del río Patía, en el departamento de Nariño, en el suroccidente de Colombia, el recorrido de José Olger Melo Charry, un militar de élite del Ejército francés y nacido en el país latinoamericano, terminó abruptamente.

Allí llegó para visitar a su familia, pero mientras circulaba por una carretera del departamento del que es originario fue tomado como rehén por un grupo armado al margen de la ley tras percatarse de que el hombre pertenece a la Legión Extranjera francesa.

Se trata de un cuerpo militar de élite del Ejército de la nación europea, integrado principalmente por voluntarios de otros países, aunque está comandado por oficiales franceses. 

Su rapto se produjo durante un retén ilegal, según las versiones preliminares de medios locales como ‘El Colombiano’ y ‘Blu radio’.

La prensa colombiana destaca que el secuestro salió a la luz pública tras la denuncia interpuesta por la esposa de Melo Charry, quien detalló que desde hace cuatro años él forma parte de esa rama militar.

¿Quién está detrás del secuestro del militar colombo-francés?

De acuerdo con el documento castrense, señalado por AFP, los presuntos responsables de este secuestro son disidentes de la guerrilla de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que se negaron a firmar el Acuerdo de Paz, suscrito en 2016 por el gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla más antigua de Colombia.

El grupo señalado de este crimen está liderado por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias ‘Iván Mordisco’, considerado por las autoridades colombianas como el guerrillero más buscado del país.

Un nuevo escenario político frente a las guerrillas

El caso se produce en un contexto de persistencia de grupos armados ilegales en distintas regiones de Colombia. Estas organizaciones están vinculadas principalmente con actividades como el tráfico de drogas y la explotación minera ilegal.

Los secuestros constituyen una de las herramientas utilizadas por estos movimientos criminales para obtener recursos mediante extorsiones o para ejercer presión sobre las autoridades.

La presencia de estructuras armadas disidentes de las antiguas FARC refleja, además, las dificultades que ha enfrentado Colombia para consolidar el fin de la violencia al que se comprometió el movimiento delictivo hace diez años.

El secuestro ocurre poco después de la llegada al poder del presidente Abelardo de la Espriella, representante de la derecha dura, quien asumió el cargo el pasado 7 de agosto con una política de confrontación directa contra las guerrillas y las organizaciones vinculadas al narcotráfico. Su estrategia cuenta con el respaldo de Estados Unidos.

El mandatario sucede al izquierdista Gustavo Petro, quien durante su gobierno impulsó distintos intentos de negociación con grupos armados. Sin embargo, la mayoría de esos esfuerzos no alcanzaron los resultados esperados y, según numerosos expertos, las guerrillas y otras organizaciones delictivas se fortalecieron durante su Presidencia.

El secuestro del cabo Melo Charry vuelve a poner de relieve la capacidad de los grupos armados al margen de la ley para operar en zonas del territorio colombiano. Además, plantea un nuevo desafío para la política de seguridad del nuevo Gobierno que promete “mano dura” frente a la criminalidad.

Fuente: France24