Una enfermera de 42 años manifestó que entregó dos teléfonos a un chofer de aplicación con quien había generado confianza durante sus viajes entre Oberá y San Martín. El acuerdo era que el hombre los pagara en cuotas semanales, pero posteriormente habría dejado de responder sus llamadas y mensajes. Tras una investigación, la Policía lo localizó y recuperó uno de los equipos.
El caso se inició a partir de lo relatado por María Cristina D. (42), quien explicó que desde hacía un tiempo utilizaba los servicios de Jorge Ezequiel K. (25), un chofer de aplicación que realizaba viajes entre una clínica privada de Oberá y la localidad de San Martín.
Según manifestó, la reiteración de esos traslados generó un vínculo de confianza y, hace aproximadamente tres meses, ambos realizaron un acuerdo verbal. La mujer le entregó dos teléfonos Samsung, modelos A01 y A10, para que pudiera continuar trabajando como conductor de la aplicación.
El compromiso, siempre de acuerdo con su relato, consistía en que el hombre abonara los equipos mediante cuotas semanales. Sin embargo, luego de recibir los celulares habría dejado de responder los mensajes y llamadas de la mujer.
A partir de las averiguaciones realizadas por efectivos de la División Comando Radioeléctrico Norte de la Unidad Regional II, el hombre fue localizado durante la noche del jueves en el barrio Villa Blanquita de Oberá.
Los policías demoraron a Jorge Ezequiel K. (25) y secuestraron en su poder uno de los teléfonos involucrados, un Samsung A10. Posteriormente fue examinado y puesto a disposición de la dependencia policial interviniente, mientras continúan las actuaciones para esclarecer completamente el hecho y establecer el destino del segundo dispositivo.


