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¿Realmente hay conversaciones? lo que se sabe del diálogo que Trump asegura tener con Irán

El presidente Donald Trump dio marcha atrás en su ultimátum a Irán al afirmar que hay conversaciones “productivas” entre ambas partes. Según 'The New York Times', EE. UU. incluso envió a Irán un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra. Sin embargo, funcionarios iraníes niegan que esos contactos existan. Entonces, ¿qué está pasando realmente? Un repaso a los hechos y las versiones.

Donald Trump protagonizó otro giro en su postura ante Irán: pasó de amenazar con intensificar la guerra a anunciar conversaciones “muy buenas” para ponerle fin, algo que fuentes en la república islámica desmintieron

¿Hay conversaciones en curso?

Sí, según Trump; no, según Teherán. Todo depende de cómo se definan esas “conversaciones”.

Trump afirmó el lunes que Estados Unidos ha estado en contacto con un líder iraní no identificado. Se trata “del hombre que creo que es el más respetado y el líder”, además de “muy razonable”.

Trump asegura que mantiene "conversaciones productivas" con Irán, agencias en Teherán lo niegan

Aclaró, sin embargo, que no se trataba del líder supremo herido, Mojtaba Jamenei.

El medio 'Axios', citando a un funcionario israelí anónimo, identificó a ese interlocutor como Mohammad Bagher Ghalibaf, una de las figuras no clericales más influyentes de Teherán.

Pero Ghalibaf aseguró en X que “no hay negociaciones” en curso, calificando el anuncio de “noticias falsas” destinadas a “manipular los mercados financieros y petroleros y salir del atolladero en el que están atrapados Estados Unidos e Israel”.

Por su parte, 'The New York Times', citando fuentes anónimas, indicó que sí ha habido “comunicación directa” en los últimos días entre el canciller iraní Abbas Araghchi y el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, aunque ninguna de las partes lo ha confirmado.

Eso no significa, sin embargo, que no existan otros tipos de contactos.

¿Por qué?

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, confirmó que durante el fin de semana recibieron mensajes de “algunos países amigos” indicando una solicitud de negociación por parte de Washington para poner fin a la guerra.

Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025, su Administración ha mantenido dos rondas de contactos con Irán, ambas seguidas de ataques sorpresa de Estados Unidos e Israel: en junio del año pasado y el más reciente el 28 de febrero.

Esas negociaciones fueron indirectas, con Omán como intermediario, transmitiendo mensajes entre dos países sin relaciones diplomáticas formales desde 1980.

Aunque Omán quedó desgastado por esa experiencia, otros países parecen haber tomado el relevo como canales de comunicación, especialmente Egipto, Pakistán y posiblemente Turquía.

El canciller egipcio, Badr Abdelatty, habló con su homólogo iraní y con Witkoff.

Trump impulsa mercados y hunde el petróleo tras anunciar diálogo con Irán

El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, también mantuvo contactos con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, mientras que el jefe del ejército, Asim Munir, habría hablado con Trump.

Pakistán ya actúa como intermediario diplomático entre Irán y Washington, y afirma querer desempeñar un “papel constructivo” para la paz regional.

¿Qué abarcarían las negociaciones?

Principalmente, el programa nuclear iraní, foco de tensiones desde 2003.

“Queremos que no haya enriquecimiento, pero también queremos el uranio enriquecido”, dijo Trump, en referencia a las aproximadamente 440 toneladas de uranio iraní enriquecido al 60%, cerca del 90% necesario para fabricar una bomba.

Antes del ataque del 28 de febrero, cuando inició esta guerra,  Teherán había propuesto recuperar ese material de sus instalaciones bombardeadas y diluirlo a niveles más bajos, según Araghchi.

Irán, que siempre ha negado querer desarrollar armas nucleares, también habría ofrecido permitir el regreso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Trump afirmó que ya existen “puntos importantes de acuerdo”.

Sin embargo, tras haber sido atacado dos veces, es probable que Irán exija garantías de no agresión, compensaciones económicas por los bombardeos y el levantamiento de sanciones.

Además, su control sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una ruta vital para el transporte de petróleo y gas actualmente muy afectada, le da una ventaja que no tenía en rondas anteriores.

El analista David Khalfa se mostró escéptico: “La confianza está completamente destruida y las posiciones de las partes están más alejadas que nunca”.

Otra lectura posible es que Trump esté ganando tiempo antes de una eventual intervención terrestre para reabrir el estrecho o tomar activos petroleros iraníes.

Fuente: France24