El seguimiento de operaciones financieras pone bajo escrutinio transferencias, uso de tarjetas y el circuito de fondos en una investigación clave
Manuel Adorni y su esposa Bettina Angeletti gastaron $85,1 millones con tarjetas de crédito solo durante 2025. El promedio mensual trepó a $7,1 millones. El detalle que dispara las alarmas: el sueldo bruto del vocero presidencial era de $3,5 millones por mes.
La reconstrucción surge de datos oficiales del Banco Central (BCRA), registros bancarios reservados y fuentes con acceso a información financiera, según consignó La Nación. Angeletti, por su parte, figuraba como monotributista.
Desde que Adorni asumió como vocero del presidente Javier Milei en diciembre de 2023 hasta marzo de 2026, el matrimonio acumuló consumos por $176 millones en sus tarjetas VISA, American Express y Mastercard. Nunca registraron atrasos ni mora en los pagos.
Durante esos 28 meses, la pareja realizó 196 débitos desde sus cuentas en pesos del Banco Galicia para cancelar las deudas de sus plásticos. El dinero bancarizado en pesos sirvió para afrontar los resúmenes. Los dólares en efectivo, en cambio, fueron a otros destinos: viajes, reserva de un departamento, refacciones en el country Indio Cuá.
Pagos que duplicaban el sueldo del vocero
Los registros bancarios muestran un patrón llamativo. En repetidas ocasiones, el matrimonio afrontó pagos por el doble o más del monto que Adorni percibía en la función pública.
En agosto de 2024 pagaron $7,5 millones por el total de las tarjetas. En mayo de 2025, otros $7,1 millones. En agosto de ese mismo año, nuevamente $7,5 millones. Dos meses después, en octubre, el débito trepó a $9,7 millones.
Ese patrón de pagos elevados tras el ingreso de Adorni a Casa Rosada incrementa las sospechas de los investigadores. La pregunta que persigue la causa por presunto enriquecimiento ilícito no es por la deuda que acumulan en tarjetas —baja y sin mora—, sino por los ingresos líquidos que le permitieron al matrimonio sostener semejante volumen de pagos.
Los registros bancarios prueban que el dinero salió de las cuentas. Lo que la pesquisa busca establecer es de dónde entró.
Mes a mes, Adorni y Angeletti cancelaron las deudas mediante débitos automáticos desde sus cuentas. Mantuvieron acotados los saldos pendientes: los montos que postergaron para el mes siguiente o las compras en cuotas.
La aparición de la pareja en la Central de Deudores del BCRA figura como "Situación 1, Normal". Ese estado resulta compatible con una operatoria ordinaria de tarjeta y no implica incumplimiento. La Central registra la exposición crediticia —incluidos los saldos— aun cuando luego sean cancelados en término.
De trajes en cuotas a miles de dólares en el extranjero
Las tarjetas muestran un cambio en la naturaleza de los consumos desde que Adorni ingresó a la función pública en diciembre de 2023. "Pasaron de tarjetear la compra en 12 cuotas de un traje para él en Macowens a incorporar consumos por miles de dólares en el extranjero", detalló una fuente, según La Nación, bajo reserva de su nombre.
El giro no se explica solo por la inflación. Aumentaron los montos y cambió el tipo de gastos del matrimonio.
Los resúmenes de 2025 reflejan la aparición de nuevas erogaciones. Por ejemplo, el débito automático de $700.000 por mes en un plástico de Angeletti por expensas del country Indio Cuá. Pero no todos los consumos familiares están dentro de las tarjetas: el colegio de los dos hijos ronda los $800.000 por mes y no se abona por débito automático.
Eso sugiere un volumen real de erogaciones familiares que excede lo que registran los resúmenes de tarjetas.
Saldos de deuda que triplicaron el sueldo
Los saldos de deuda del matrimonio ante el Banco Galicia alcanzaron ciertos picos durante 2025. En septiembre ascendió a $22 millones y volvió a superar los $20 millones en diciembre de ese mismo año.
El saldo refleja el endeudamiento total con el sistema financiero. La pareja no figuró con créditos hipotecarios, prendarios ni personales, por lo que correspondería a consumo con tarjeta.
El desfase con los ingresos de Adorni resulta llamativo. Su sueldo bruto permaneció congelado en $3,5 millones hasta enero de 2026. Su saldo de deuda, en cambio, llegó a $10,1 millones en diciembre de 2025: casi triplicó su ingreso mensual bruto.
El sistema financiero registró compromisos mensuales consolidados de la pareja superiores a $1,1 millones en marzo de 2026.
Esos saldos se inscriben en un universo de gastos que la Justicia estima en más de u$s400.000 desde que Adorni asumió: u$s245.000 en refacciones en efectivo a un contratista, u$s185.000 en operaciones inmobiliarias y u$s34.752 en viajes a Nueva York, Aruba y Bariloche, entre otros.
Hacia adelante aparecen compromisos pendientes por unos u$s335.000 entre dos hipotecas privadas y un acuerdo de palabra con un desarrollador. La investigación judicial avanza para determinar el origen real de los fondos que sostienen este nivel de gastos.
Fuente: IP

