La víctima pudo hacer la denuncia cuando el agresor la llevó al hospital local, donde continúa internada.
"El domingo, ella lo convenció diciéndole que no iba a decir nada, pero que por favor la lleve al hospital porque no daba más del dolor. Él la llevó al hospital de Plottier, dijo que se habían caído de la moto y, en un momento en que ella quedó sola con las enfermeras, les pudo decirles que no era cierto y él la había tirado de un techo", contó la coordinadora de la agrupación a La Mañana de Nequén.
La develación motivó que el personal de Salud diera aviso inmediato a la Policía, la familia de la mujer y a Desarrollo Social por el hecho de violencia de género. Luego, por pedido de la víctima, los allegados a ella se comunicaron también con la agrupación que asiste a las mujeres.
Actualmente, la mujer continúa internada, con fractura de cadera, hematomas y otras heridas. "Está estable, pero le espera una rehabilitación de unos seis meses y no se sabe si le van a dar de alta o va a tener que quedarse internada", confió Aroca.
La Policía ya le tomó la denuncia formal y desde la fiscalía ya tomaron intervención y habrían ordenado la colocación de una tobillera al agresor. Aún así, esto no deja tranquila a la víctima ni su entorno. "La tobillera no es la solución, este personaje sabe evadir esas cosas. Él tiene un montón de denuncias hechas por violencia y también antecedentes por otros delitos y, sin embargo, camina como si Plottier fuese suyo. ¿Qué más tiene que pasar para que lo metan preso?", expresó Aroca.
Por otro lado, se supo que la víctima está recibiendo asistencia psicológica aunque ya estaba bajo tratamiento con anterioridad. "Ella no puede terminar de resolver lo que debe resolver o tratar por estos patrones violentos hasta que se haga algo con él, porque la siguió hostigando, amenazando, y ella no puede terminar de correrse de ese círculo de violencia", agregó Ailín Aroca, de Mumalá.
Fuente: Minuto Uno

