Misiones Para Todos

Toma de rehén: así fue el operativo que terminó con el agresor muerto y cuatro policías heridos

Gritos, decenas de disparos, máxima tensión. Así fue el operativo de irrupción de los efectivos del grupo Halcón en el PH de Tres de Febrero 3964, Caseros, donde desde antes de la medianoche el dueño de casa, Alejandro Maldonado, se atrincheró con su amigo de toda la vida, José Cáceres, como rehén.

Un video captó el momento en que una parte de los oficiales del equipo táctico entró por los fondos de la vivienda, asalto en el que el agresor fue abatido luego de un recio enfrentamiento armado en el que cuatro efectivos policiales fueron heridos, dos de ellos, con impactos de bala en la zona inguinal y costal, respectivamente

Eran las 9.20 y Maldonado llevaba más diez horas disparando y atrincherado en su casa cuando los efectivos del Grupo Halcón, ante la falta de una prueba de vida del rehén, decidieron irrumpir en el PH del agresor.

Según se pudo saber  de calificadas fuentes de la pesquisa, la irrupción fue casi a ciegas. Sin una referencia del lugar en el que Maldonado se había parapetado, los policías ignoraban también en cuál de los ambientes de la vivienda estaba el rehén y en qué condiciones de salud y de exposición estaba. No tuvieron la posibilidad de que un “topo”, como se conoce en el grupo especial de operaciones al efectivo que se arrastra hasta el lugar más cercano del agresor para informar sobre los desplazamientos y conductas del secuestrador, pudiera pasar datos precisos sobre el objetivo.

Según informó oficialmente el Ministerio de Seguridad bonaerense, los tiradores tácticos o snipers, tampoco lograron obtener una imagen clara de Maldonado. Nunca, en las diez horas que duró la toma de rehenes lo tuvieron en la mira para poder realizar un disparo franco.

No obstante, el desempeño de los 40 policías del Grupo Halcón que intervinieron en el operativo y la conducta del negociador serán investigadas por el fiscal de San Martín, Carlos Insaurralde, que ordenó el secuestro de todas las armas de los uniformados que participaron del procedimiento.

Además de las muertes del agresor y del rehén, el violento episodio terminó con cuatro efectivos heridos. Durante la tarde fue intervenido quirúrgicamente el oficial inspector Marcelo Walter Ponce, que recibió un balazo en la zona inguinal derecha.

El proyectil disparado por Maldonado pasó por debajo de la línea del escudo antibalas que llevaba el efectivo y le afectó la arteria femoral. Ponce era el más grave de los uniformados heridos. Sus compañeros Alberto Medina, Gabriel Lescano y Ricardo Abeldaño (con un impacto en la zona costal derecha) también fueron heridos durante el enfrentamiento, pero no corrían riesgo de vida.

Aunque, los médicos que operaron al oficial Ponce indicaron que la intervención quirúrgica había sido un éxito, aclararon que el estado de salud del efectivo herido era delicado, debido al calibre del proyectil que lo había lesionado y a la hemorragia que le provocó.