Personal de Bomberos y Criminalística de la Policía realizaron esta tarde las tareas de recolección de pruebas y evidencias para ser peritadas.
Un carpintero de 54 años denunció que este lunes cuando fue a visitar la tumba de un hijo fallecido en 2003, al cementerio La Piedad de Posadas, enfrentó la ingrata sorpresa que habían cavado el lugar y llevado el cuerpo.
La denuncia fue realizada ante la comisaría Segunda, por jurisdicción, y puso en el foco de las sospechas a la administración del cementerio.
Durante el mediodía y siesta de este martes, bomberos y personal de criminalística de la Unidad Regional I, bajo la supervisión del juez de Instrucción 2, Juan Manuel Monte, realizaron las tareas de recolección de pruebas y evidencias para ser peritadas.
El procedimiento se realizó a puertas cerradas del camposanto.


