Misiones Para Todos

Una vice para Milei, los susurrantes de Karina y la cláusulas peronistas

Los rastros del escándalo Bolsonaro. La pastora libertaria y el voto evangélico. Las dudas de la hermanísima sobre el acuerdo político. Las dos patrias de Santilli. ¿Último aviso para Bullrich? Un estratega de Mamdani suelto (¿o perdido?) en Buenos Aires.

— Prefiero que nos extorsionen tres meses y no durante cuatro años.

El mantra lo repite Martín Menem y lo escucha Karina Milei. La hermanísima es la llave para destrabar o mantener en un limbo el pacto político entre el Gobierno y un scrum de gobernadores. Diego Santilli es la otra voz que murmura al oído de El Jefe. Le sugiere acelerar un acuerdo total que implica resignar poder territorial libertario, renunciar a tener gobernadores, vices o intendentes, para potenciar la reelección de Javier Milei.

Es un duelo de susurrantes. De un lado los Menem, Martín y “Lule”, los primeros que encandilaron a Karina luego de que Santiago Caputo le propuso ser la presidenta del partido La Libertad Avanza (LLA). Del otro Santilli, un profesional del encantamiento, que la bautizó “madrina de la minería” y empuja con Luis Caputo la tesis de que un acuerdo político alejaría la incertidumbre económica. Vender presente para comprar futuro.

Karina no define. Los Menem sostienen que la incertidumbre es inherente a la Argentina y que es un error creer que un acuerdo político la despejará. El jefe de Diputados propone esperar, soportar un poco de beligerancia, y cita lo que pasó en 2025 cuando, al final, LLA ganó la elección sin negociar con potenciales aliados. Suman otro factor: los gobernadores dudan hasta qué punto les conviene acercarse a Milei. “Javier y gobernadores como Jalil, Sáenz o Sadir no comparten todos los votos. Ellos quieren mantener cierta distancia”, explican cerca de los Turcos.

La culpa de los otros

Sobrevuela lo no dicho: Santilli y Caputo piden apurar porque las condiciones de negociación podrían ser peores más adelante si, como parece, hay un deterioro del clima social y económico. Los Menem creen que no hay que apurarse, que el panorama político se estabilizará y que, cuando asomen las ofertas del peronismo, el cuadro electoral será favorable al presidente.

Karina se incomoda cuando le traen peleas ajenas, como la interna del PRO y de la UCR. Cayó mal la frase de Mauricio Macri de que “no han avanzado nada” en el acuerdo LLA-PRO. El jueves, Cristian Ritondo sumó otra capa: a pesar de que está intacto su acuerdo con Santilli —sociedad que sobrevivió a seis presidentes—, avisó que Macri volvió a plantear que el partido debe presentar candidatos propios.

En LLA atribuyen los ruidos y la demora a los desencuentros entre los primos Macri, Jorge y Mauricio. “Que primero resuelvan ellos lo de la ciudad y después nosotros vemos”, apunta un dirigente. Detalla que, en las bilaterales entre LLA y el PRO, Fernando De Andreis, la figura más cercana al expresidente y que aspira a ser candidato a jefe de Gobierno, “viene a la Rosada a criticar a Jorge”. Teléfono.

Dos patrias coloradas

Santilli, como si hiciera un favor a los demás, planteó que él podría ser un candidato “de unidad” PRO-LLA en la ciudad. Para que no piensen que se escapa de la provincia, donde asume que la elección será cuesta arriba, cuenta que tiene un grupo instalado, casi en secreto, en un búnker ubicado a pocas cuadras de Plaza de Mayo, donde se arman equipos y un plan de gobierno para la provincia de Buenos Aires.

Gustavo Coria, el casi invisible vicejefe de Gabinete, un histórico ladero del “Colo”, articula esa tarea mientras se prepara para una eventualidad: que en marzo o abril Santilli deje el cargo para hacer campaña y él deba funcionar como sucesor temporal. Sea en CABA o en PBA, Santilli transmitió que si es candidato en 2027 deberá dejar la jefatura de Gabinete. No está obligado a hacerlo.

Mauricio sugirió explorar la opción de Guillermo Dietrich como candidato en CABA. Karina dijo que no. Desde el PRO bonaerense lanzaron el nombre de Guillermo Francos. El exjefe de Gabinete tuvo una reunión, como contamos en #Sistema2, con Karina, de la que se retiró dando por hecho, aunque la hermanísima no es muy locuaz, que en el tablero libertario le reservan una candidatura protagónica.

Los daños de Patricia

Francos y Santilli son los dos únicos candidatos con volumen que LLA tiene en la provincia. Al exjefe de Gabinete lo tientan desde la oposición. Un memorioso rescató un dato: en el lejanísimo 1987, fue candidato a diputado por la UCR de CABA, como parte del acuerdo entre el Partido Federal de Francisco Manrique y el radicalismo de Raúl Alfonsín, en particular La Coordinadora, que puso de primer candidato a Jesús Rodríguez. 

Karina pensó, meses atrás, en ir por la ciudad con Patricia Bullrich como candidata. La senadora le dijo que no y, desde entonces, no paró de marcar diferencias con los Milei. Esta semana, al faltazo a la reunión de gabinete del lunes, en medio de la polémica por los dichos de Milei sobre tirar a periodistas “a la hoguera”, se le sumó un tuit donde reconoció la victoria de Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro.

En Casa Rosada y en Diputados sospechan que Bullrich frena la reforma política en el Senado, puntualmente las PASO. Al atardecer del jueves, en una exposición frente a estudiantes de la FURP, Martín Menem rompió el silencio sobre la senadora: dijo que LLA tendrá un solo candidato a presidente. Desde la cuenta blue de Karina en X, @mediceneljefe, subieron las declaraciones y Milei les hizo RT.

¿Último aviso?

Es el primer mensaje directo, en ON, dirigido a Pato en estos meses de autonomía bullrichista. ¿Es un cambio de tendencia? En Casa Rosada hay un dilema conceptual con Bullrich: en la mesa política creen que la senadora tiene peso y votos propios, y prefieren creer que sus diferenciaciones son una táctica de posicionamiento que al final se canalizará en Milei.

¿Y si no es así? “Karina quiere pensar bien, pero la historia de Patricia es otra: siempre traicionó. ¿Por qué no lo haría ahora?”, se pregunta, retórico, un operador libertario que asume dificultades y, de paso, siembra sospechas. Dice que si algún Milei la cruza a Patricia le da más entidad y especula, sin más pruebas que el antecedente de Milei en 2023, que hay sectores del PJ que promueven la autonomía de la senadora.

Por ahora, el mandato es no chocar, pero todo puede cambiar. En el Senado, los sectores karinistas se quejan del comportamiento de Bullrich. Nadia Márquez encabeza los cuestionamientos internos a su conducción y llegó a discusiones duras, con insultos de por medio. Así y todo, Karina frena los pedidos para desplazarla de la jefatura del bloque. Le reconoce que conduce y que negocia.

Juego de damas

Bullrich escucha las recomendaciones de Carlos Melconian. Además, reactivó conversaciones con dirigentes ajenos a LLA. “Patricia sabe leer lo que quiere su electorado”, describe una figura que la conoce hace años y trabajó con ella. La senadora podría tener algunos rasgos del femonacionalismo que describió la socióloga Sara R. Farris, cuya figura emblemática es Giorgia Meloni, dentro de la paleta de colores de las derechas.

Hay que volver, cada tanto, al registro que hace el politólogo Franco Delle Donne, según la cual Milei habita la derecha radical mientras que Bullrich está la derecha clásica, conservadora, más cerca de José Antonio Kast o de la familia Bolsonaro que de Milei, quien nunca tuvo un perfil nacionalista, como demostró en su tardía reacción por Malvinas. Ese perfil nacionalista lo expresa Victoria Villarruel, que le sumó ese matiz al libertario en la fórmula y la campaña de 2023. Bullrich podría aspirar a lo mismo.

¿Suma Bullrich? En los márgenes, pero sí. El último estudio de Hugo Haime pregunta entre continuidad y cambio. El 65% quiere cambiar de rumbo y el 35% quiere continuar. Si se incorporan matices, aparece un porcentaje que quiere seguir con “el modelo” pero con una figura que no sea Milei. En ese caso, la “continuidad” se estira al 41%: 29% con Milei y 12% con otro candidato. Bullrich podría intentar representar a ese último segmento.

Cambio y herencia

Todo en un clima pantanoso para el presidente. La brújula social de octubre de Pulso Research, la consultora que dirige Juan Adaro, mostró el punto más crítico de la imagen de Milei: la imagen negativa superó el 64% y la positiva cayó a 32%. La aprobación de gestión perforó el piso del 30% y la responsabilidad de Milei en la situación actual tocó su punto más alto en la serie: en marzo pasado, por primera vez fue mayor el porcentaje de consultados que le atribuyen al libertario la responsabilidad sobre el presente que el porcentaje que responsabiliza al gobierno anterior.

En octubre, el 51% cree que el presente es responsabilidad de Milei, mientras que un 36,6% responsabiliza al gobierno de Alberto Fernández y un 12% a ambas administraciones. Dos datos: hay un segmento de entre 30 y 35 puntos porcentuales de apoyo directo o indirecto a Milei, integrado por quienes todavía creen en la herencia recibida. Pero para más de la mitad, ese argumento ya no es suficiente.

De cara al 2027, en el laboratorio libertario aparece otro nombre que este fin de semana tuvo protagonismo: Nadia Márquez, la senadora que se cruzó con Bullrich en el bloque y que este sábado se mostró con Milei y Karina en la inauguración de un megatemplo en Neuquén, de la congregación evangélica que dirige su padre, Hugo Márquez.

Una vice evangélica para Javier

Márquez fue electa diputada en 2023 y senadora en 2025. Ella dice que quiere competir por la gobernación de Neuquén en 2027, pero está atrapada en la posibilidad de un pacto de no agresión entre la Casa Rosada y Rolando Figueroa, el gobernador neuquino. En ese marco, aparece la posibilidad de que Márquez se convierta en la candidata a vicepresidenta de Milei.

Falta mucho pero, descartada Villarruel, uno de los nombres que empezó a circular fue el de Márquez, aunque siempre está la opción de un acuerdo para que la vice sea Bullrich, algo a lo que se resisten Karina y los Menem. Márquez aporta un mundo evangélico con el que los MIlei construyeron un vínculo. De hecho, hay diez legisladores nacionales de LLA ligados a congregaciones o iglesias.

Un estudio de mayo pasado realizado por Management & Fit, que dirige Lara Goyburu, en el marco del Programa Sociedad, Cultura y Religión del CEIL-CONICET, permite hacer una radiografía de la feligresía evangélica. Acá los datos centrales:

  • Son el 11,7% de la población argentina y el 13,1% entre los jóvenes de 16 a 34 años.
  • En sectores bajos, son el 21,5%; representan el 14,1% de los desocupados, mientras que el 59% declara dificultades para cubrir necesidades básicas.
  • En 2023, el 30,9% votó a Milei. En mayo, el 41,1% aprobaba su gestión y el 59% creía que la economía mejoraría en algún momento.

Márquez, el padre de Nadia, es directivo de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), que nuclea a más de 15.000 congregaciones y que cuenta, entre sus referentes, a Alejandro Rodríguez, pastor que es director de Juventud Con Una Misión (JUCUM) y que antes tuvo relaciones con el PRO. Tiene, de hecho, buen vínculo con Santilli, pero otro dato lo hace relevante: registró siete ingresos a la quinta de Olivos entre agosto y noviembre de 2025, algunos de ellos junto con otros pastores. 

El rastro de Bolsonaro

El factor evangélico remite al caso Brasil, donde el Gobierno compró una crisis al colaborar con la fuga de Flávio Bolsonaro. La intervención de Santiago Caputo en el episodio abrió una crisis que tuvo, primero, un rebote en Diputados, donde el karinista Sebastián Pareja activó, de inmediato, un pedido de diputados peronistas para conocer qué nivel de implicancia tuvo la SIDE.

El protagonismo de Caputo pareció un acting destinado a convencer a Milei de que es el único que puede intervenir en esos trámites. La presencia de personal de Yacyretá y la presunta participación de agentes de la SIDE habrían quedado en el terreno de las versiones si una posta policial misionera no hubiese detenido el vehículo en el que se trasladaba el asesor presidencial, que, por otro lado, pareció querer que todos sepan que él estaba ahí.

“El síndrome del oreja de goma frustrado”, definió, con picardía, un exagente sobre la actuación de Caputo, y planteó que acciones de ese tipo generan recelo de las agencias de inteligencia de otros países. La paradoja es que el salvoconducto para salir de la crisis puede llegar gracias a Lula, que según contó CNN Brasil, invitará a Milei y a Donald Trump a la asunción de su cuarto mandato, previsto para el 5 de enero próximo. Luego de un llamado a consulta a la encargada de negocios en Brasilia, Itamaraty y Lula parecen decididos a no escalar la tensión.

En Buenos Aires, con Santiago Caputo en el centro de la escena por el caso Bolsonaro, el diputado peronista Guillermo Michel hizo doble clic sobre otro personaje: María Ibarzábal Murphy, la secretaria de Legal y Técnica, a la que el legislador de Entre Ríos señaló como una funcionaria a la que “le traen los pendrives de los estudios de abogados de afuera, los carga en la computadora y copia las leyes”.

Ibarzábal es una figura esencial en la dinámica de la Casa Rosada, en materia de leyes, y en el mapeo interno forma parte del ecosistema de Santiago Caputo. Generó suspicacias el timing de Michel para, en medio del ruido con el asesor, apuntar a la secretaria de Legal y Técnica cuando, además, la Auditoría General de la Nación (AGN), que preside Juan Manuel Olmos, anunció que estudiará si hubo anomalías en privatizaciones cuya confección legal se atribuye a la funcionaria.

Efecto caipirinha

La remontada de Lula fue un respiro para el peronismo. Axel Kicillof y Sergio Massa, duelistas de cara a 2027, siguieron con atención los movimientos. Hay, sin embargo, un dato que a Milei le permite mantener la fe. Puede aferrarse a una estadística del politólogo Pablo Rodríguez Masena, que en un análisis sobre las elecciones en el mundo encuentra que, de las últimas presidenciales celebradas en 21 países americanos con regímenes presidencialistas, 11 las ganó la oposición y 10 el oficialismo. Sin embargo, los siete presidentes en funciones que buscaron su reelección la consiguieron.

Sabedor o no de esa estadística, el Gobierno cree que el principal capital de Milei es el pasado brumoso del peronismo. Apuesta, entonces, a que no haya fuga de votos por derecha y que no aparezca una figura novedosa. Esta semana, aparecieron dos jugadores en un menú que estaba bastante cargado pero con los meses se fue vaciando: los hermanos Passaglia, Manuel y Santiago, que anunciaron que uno de ellos será candidato a presidente. 

No serán los primeros en buscar un espacio por el medio. Vienen, a diferencia de otros experimentos, con un registro propio: en 2025 armaron Hechos y gambetearon con bastante éxito la polarización, aunque se trató de una elección seccional. Hay un dato novedoso: los Passaglia contrataron a FIGHT Agency, la consultora que trabajó en la campaña de Zohran Mamdani, actual alcalde de Nueva York. 

La laguna de los desencantados

El estilo de la consultora es novedoso y, hasta acá, exitoso. Julian Mulvey, uno de los fundadores, estuvo en Buenos Aires y en San Nicolás, la ciudad de los Passaglia. Cuando a los hermanos les plantean que tienen un nivel de conocimiento demasiado bajo, invocan el caso dorado de FIGHT: Mamdani lanzó su candidatura siendo prácticamente un desconocido y, entre febrero y mayo de 2025, pasó del 1% al 23% de intención de voto en las primarias demócratas.

Algo es bien cierto: hay un universo electoral que está enojado con el peronismo y que votó, y a esta altura del proceso está desencantado con Milei. Son los “ni-ni”, ni PJ ni Milei, que piden una oferta y, en general, no quieren un outsider sino un político profesional o alguien que sin serlo pueda transmitir esa sensación: es decir, que no sea un antisistema como el libertario.

Los Passaglia quieren pescar en la laguna de los desencantados. Pero Milei también quiere recuperar votantes ahí. Y el peronismo intenta reconquistar a muchos que alguna vez lo votaron. Los hermanos de San Nicolás se presentan como alternativa a ambos. El Gobierno cree que convencerá a los desencantados agitando la amenaza del regreso del PJ. El peronismo cree que será tan profundo el daño de Milei que votarán por el cambio, sin importar cuál sea el cambio.

Las partículas elementales peronistas

Como se contó acá, en medio del ruido interno, el peronismo trata de ordenar las partículas elementales de su funcionamiento: Kicillof convocó al consejo del PJ bonaerense para discutir la reelección de los intendentes y el calendario electoral en la provincia, luego de viajar a Jujuy a verse con peronistas locales pero, sobre todo, reunirse con el gobernador radical Carlos Sadir. Ese movimiento es un doble gesto: mostrar que él acepta verse con jefes de la UCR y que los otros no escapan a una foto con él.

La novedad que llegó de la ONU, de que el expediente demorará años, desmoralizó al entorno de Cristina Kirchner porque se había generado un clima de efervescencia de que algo pasaría. En estos días, se debería publicar un reportaje de CFK con un medio extranjero —del que se habló acá el domingo pasado— con una referencia sobre su deseo de competir por la presidencia si se levantase el impedimento judicial.

Parece un mensaje para Kicillof, pero puede leerse como ratificación de un concepto que estrenó Máximo Kirchner: frente al impedimento de CFK, cualquier candidato peronista puede ser visto como un candidato “por default”. Hay, en medio de tensiones y negociaciones feroces, un punto en común: ordenar la provincia de Buenos Aires porque es, al final del día, el lugar donde la continuidad está más al alcance de la mano.

Ilustración: Fernanda Pernet.

Por Pablo Ibáñez-Cenital