La Policía de Misiones abordó en el IV Foro Trinacional de Violencia contra la Mujer las nuevas formas de violencia ejercidas mediante redes sociales, celulares y otras tecnologías. Acoso, amenazas, difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, suplantación de identidad y acceso indebido a cuentas son algunas de las modalidades que requieren cada vez mayor prevención e intervención especializada.
La violencia contra las mujeres también puede ejercerse a través de una pantalla. Redes sociales, aplicaciones de mensajería, correos electrónicos y otras plataformas pueden ser utilizadas para acosar, amenazar, controlar, extorsionar, humillar o perjudicar a una víctima.
Sobre esta problemática expuso la comisario Vanesa Romina Ledesma, jefa de la Comisaría de la Mujer de Puerto Iguazú, durante el IV Foro Trinacional de Violencia contra la Mujer, desarrollado este lunes y martes en Foz de Iguazú, Brasil.
Bajo la temática “Violencia en el entorno digital: desafíos de la protección a las mujeres”, la funcionaria explicó las características de los delitos informáticos que afectan a mujeres, la legislación vigente y los procedimientos policiales que se activan ante este tipo de situaciones.
Entre las principales medidas preventivas se encuentran utilizar contraseñas seguras y diferentes para cada cuenta, activar la verificación en dos pasos, no compartir códigos de acceso, revisar periódicamente la configuración de privacidad y evitar abrir enlaces o archivos de procedencia desconocida. También resulta recomendable limitar la exposición pública de información personal y de la ubicación.
Ante amenazas, hostigamiento, extorsiones o difusión de contenido privado, una medida fundamental es preservar la evidencia digital. Capturas de pantalla, conversaciones, audios, perfiles, enlaces y otros registros pueden resultar determinantes para orientar posteriormente una investigación.
La participación de la Policía de Misiones en el encuentro trinacional permitió además intercambiar experiencias sobre una modalidad de violencia que evoluciona junto con las nuevas tecnologías y exige respuestas cada vez más especializadas para prevenir, investigar y proteger a las víctimas.



