"Para personas como nosotros, todo esto es un problemón", admitió el ministro del Interior al hablar sobre su tartamudez. Agregó que “toda la vida cambia a raíz de esta dificultad".
El ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro, aseguró que padecer tartamudez desde pequeño generó en él "una empatía con quienes tienen algún dificultad o problema".
“La dificultad en el habla me generó una empatía con todas las personas que tienen alguna dificultad, algún problema”, dijo de Pedro en declaraciones al ciclo "Minorías", de Telefé Noticias. "Para personas como nosotros, todo esto es un problemón", agregó.
Horas antes de televisarse sus declaraciones, anticipó a través de su cuenta oficial de Twitter: "Participé de #Minorías en @telefenoticias pensado en aportar y sumarme al trabajo de las entidades que apoyan a personas con disfluencia en la Argentina".
Poné #TelefeNoticias
AHORA | Conocemos en #Minorías a personas con disfluencia en el habla con @yoceleste_ok pic.twitter.com/RpntPcoJ71
— Telefe Noticias (@telefenoticias) July 7, 2021
Al iniciar la entrevista, el funcionario explicó que en dicha disfluencia en el habla o tartamudez "uno de los hemisferios del cerebro, que es el que razona la parte de la palabra, va más rápido que el hemisferio que tiene que implementar esa palabra”.
Poniendo el foco en su vivencia personal, narró: “Sin embargo, también tenés estudios que demuestran que son consecuencia de traumas emocionales. Esos traumas están en mi infancia. Me costaba pedir helado, comida o tocar el portero a un amigo".
"De adolescente, no ir a hablar con una chica que me gustaba”, agregó, para luego admitir que “toda la vida cambia a raíz de esta dificultad". "Cambia si te hacen bullying en la escuela, si el entorno no te da el tiempo para terminar una frase o una palabra", dijo.

Sobre su llegada a Buenos Aires, el ministro del Interior admitió que "Los desafíos fueron otros. Eran, por ejemplo, decirle al colectivero la parada de colectivo a la que tenía que ir”. Durante un año, dije s la parada que se encontraba tres cuadras".
"En ese momento, no me salía más fácil mencionar la calle Scalabrini Ortiz", precisó a la vez concluyó mostrando otro escenario problemático: "Hoy lo más jóvenes quizás tienen la suerte de tener otras herramientas. En mi época, tenías que marcar el teléfono”.

