La titular del Fondo Monetario, Kristalina Georgieva, advirtió que el conflicto en Medio Oriente podría afectar los mercados energéticos y la inflación en todo el mundo. “La incertidumbre se ha convertido en la nueva realidad”, afirmó.
“La resiliencia económica mundial está siendo puesta a prueba de nuevo”, sostuvo la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, al señalar las consecuencias que podría traer la guerra abierta por Estados Unidos e Israel contra Irán en la economía mundial.
Según Georgieva, los mercados energéticos y la inflación mundial se verán afectados en caso de prolongarse en el tiempo la guerra en Medio Oriente y precisó que para “gran parte de Asia lo que está en juego es la seguridad energética”.
“Si el conflicto se prolonga, tiene un potencial evidente de afectar los precios, los mercados energéticos y a la inflación a nivel mundial”, advirtió Georgieva durante la conferencia Asia en 2050, celebrada en Bangkok.
Georgieva lamentó que “la incertidumbre se ha convertido en la nueva normalidad” y repasó las “conmociones cada vez más frecuentes e inesperadas” que atraviesa el planeta, entre ellas, la pandemia de Covid-19 y la guerra en Ucrania.
En ese sentido, la titular del FMI sinceró: ”Cuanto antes termine, mejor". Asia es el continente más afectado por la crisis en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita alrededor del 20 por ciento del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se comercia en el mundo.
Según datos de Kpler y la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), entre el 84 por ciento y el 90 por ciento del crudo que sale por Ormuz tiene como destino Asia, a donde también llega el 83 por ciento del GNL procedente de la crucial vía, cuyos principales compradores son China, India, Corea del Sur y Japón.
A pesar de este contexto de incertidumbre energética, Asia se mantiene como uno de los grandes motores de la economía mundial, ya que la región genera “dos tercios del crecimiento global y concentra alrededor del 40 por ciento del comercio”, lo que hace que “no sea posible hablar del futuro económico global sin mencionar Asia”, según Georgieva.
Caputo confía en el escudo ortodoxo
A inicios de semana, con la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en marcha, el ministro de economía, Luis Caputo, reconoció que la guerra tendrá “un shock externo fuerte”, pero se mostró optimista porque “la parte buena” es que la restricción de la oferta del petróleo asiático y la suba en los precios podrían favorecer al sector petrolero en Argentina.
Además, Caputo sostuvo que “el mejor escudo contra un shock externo es tener la casa en orden, es tener la macroeconomía ordenada” y “una política fiscal monetaria ortodoxa desarrollada en el mercado de capitales. Ese es el escudo más grande que tenemos”.
¿A qué costo ocurre esto? Días atrás, el FMI respaldó la reforma laboral al tiempo que alertó sobre los costos de la “transición” de las modificaciones impuestas por el oficialismo y sus aliados, en referencia, al impacto en los sectores más desprotegidos.
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