Conclusiones
Los datos relevados muestran un deterioro simultáneo en las tres dimensiones que sostienen una vida digna: el trabajo, los ingresos y la protección social.
En el trabajo
- Entre noviembre de 2023 y julio de 2026 se perdieron 32.290 empleadores y 437.611 puestos registrados en unidades productivas.
- Si se suman las trabajadoras de casas particulares, el empleo privado registrado cayó en 465.811 personas, unas 480 por día.
- La industria (-108.000), la construcción (-81.089) y el transporte (-72.737) lideran las pérdidas.
- La informalidad alcanzó el 45,0% de los ocupados en el segundo trimestre de 2026.
- La desocupación llegó al 7,9%, con picos del 11,5% en el Gran Rosario y del 17,1% entre las mujeres de 14 a 29 años.
En los ingresos
- Los salarios registrados, públicos y privados, están 7,0% por debajo de noviembre de 2023.
- La caída es del 15,3% en el sector público y del 35,7% en la Administración Pública Nacional.
- Las jubilaciones mínimas con bono están 19,2% por debajo del último trimestre de 2023.
- El bono permanece congelado en $70.000 desde marzo de 2024. De haberse actualizado como los haberes, hoy sería de $226.875, es decir, $156.875 mensuales más para quienes menos tienen.
- El deterioro de los ingresos empujó a las familias al endeudamiento. La pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones llevó a los hogares a recurrir al crédito para sostener el consumo y afrontar gastos cotidianos.
- La morosidad bancaria alcanzó niveles históricos. En agosto de 2026 llegó al 12,8%, el registro más alto desde la crisis de 2001, cuando alcanzó el 32,7% en septiembre de 2003.
- El incumplimiento en el crédito no bancario marcó un récord absoluto. La morosidad de proveedores no financieros trepó al 34,2% en agosto de 2026, superando ampliamente el máximo de 27,1% registrado durante la pandemia.
En la protección social (ejecución real a septiembre de 2026 respecto de septiembre de 2023)
- Niñez: la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia cayó 75%.
- Adultos mayores y pensiones: la PUAM cayó 34% y las pensiones no contributivas, 24%.
- Discapacidad: la Secretaría Nacional de Discapacidad cayó 27%.
- Salud: la atención sanitaria en el territorio y la prevención de enfermedades crónicas no registran ejecución, y el Hospital Nacional en Salud Mental Laura Bonaparte cayó 53%.
- Educación: las becas estudiantiles cayeron 85%, y Conectar Igualdad, el Fondo Nacional de Incentivo Docente y el Fortalecimiento Edilicio de Jardines Infantiles no registran ejecución.
- Pueblos indígenas: el programa de Atención y Desarrollo de Poblaciones Indígenas cayó 50,5%.
Quiénes deben estar en el centro
- Este documento aspira a que la deliberación democrática ponga en el centro a quienes hoy están más expuestos: los jubilados que dependen del haber mínimo, los trabajadores informales y desocupados, las mujeres y los jóvenes, las niñas y los niños, las personas con discapacidad y los pueblos indígenas.
Ponemos este informe en manos de Su Santidad con respeto y esperanza. Confiamos en que su palabra y su cercanía con los más humildes de nuestro pueblo, en la tradición de Francisco, sigan recordándonos a todos que nadie puede ser considerado un descarte, y que la justicia social no es una concesión sino una deuda.
C E P A: Informe: Centro de Economía Política Argentina (CEPA)

