Un hombre quiso ingresar a una propiedad con fines de robo pero vio frustradas sus intenciones al sufrir una herida que lo inmovilizó. Sus gritos alertaron al barrio.
Y al intentarlo, una punta le atravesó el brazo, lo que le causó un dolor tan grande que, al no poder zafar, comenzó a gritar y a pedir auxilio, sin importarle que finalmente fuera hallado por los vecinos en tan incómoda situación.
Los Bomberos del Grupo Especial de Salvamento (GES) tuvieron que cortar los hierros y el ladrón fue detenido y trasladado por efectivos policiales al hospital donde fue asistido, ya que tenía parte de la reja clavada en su brazo.
En medio del operativo de rescate y detención, los vecinos que habían salido de sus hogares insultaron al ladrón, que aún estaba ensangrentado y colgado de los fierros. "Le gritaban que devuelva la reja", le comentó una vecina a medios locales. El dueño del lugar, en tanto, ahora pide que le paguen la reja que los rescatistas debieron cortar.
Fuente: Minuto Uno

